La historia -con toques indies- del nuevo eterno adolescente de Paco R. Baños tiene buenas intenciones, protagonistas con gran magnetismo (Nadia de Santiago y Verónica Forqué) y atmósfera conseguida, pero su falta de insolencia en el relato -y situaciones expuestas- la convierten en una película en la que constantemente merodea la sensación de que algo falta.
"Si Britney Spears tuviera un hijo con un poni, ¿a quién se parecería?"
4 de 5
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