Demasiado infantil para ser protagonizada por púberes; Demasiado adelescente para tomarse en serio el entramado mitológico.
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"Puedes recibir todo el entrenamiento del mundo, pero el valor no se enseña."
Demasiado infantil para ser protagonizada por púberes; Demasiado adelescente para tomarse en serio el entramado mitológico.
Autoconscientemente estúpida hasta el extremo. Historia de, si me permiten el término, "gilipolleces" típicas del humor
nacional más casposo, ése que oscila entre la carcajada y la grima
(ambas gestadas en la vergüenza ajena.) A destacar la sobreactuación de Juan Echanove y la juventud de un guapo, pero casi invisible, Jordi Mollà.