Comedia de situación que se excede en un dramatismo poco conseguido.
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"Yo solo quería que apostaras por mí, que hicieras una de esas cosas que hacen en las películas románticas de darlo todo por amor; pero me he dado cuenta que la vida no es así, es otra cosa"
Lucía Puenzo erra en la unión de fábula (el lago) y realidad (relato lésbico) en una complicada narración que, saltando constantemente de presente a pasado y viceversa (método bastante útil en el lenguaje literario, pero no tanto en el cinematográfico), dificulta la salvación de este aglutinamiento desordenado de ideas. Una verdadera lástima.