Divertida cinta sin ninguna pretensión (a pesar de ese arranque de reivindicación feminista), con una sobreactuada protagonista (Amanda Bynes) y un "príncipe azul" (Channing Tatum antes de ser Channing Tatum) luciendo palmito en el 90% de sus escenas.
5 de 10
"Si quieres ir tras tus sueños a veces tienes que romper las reglas"