Homenaje al Hollywood de los sesenta de envoltorio perfecto, pero no de contenido.
3 de 10
"Cuando llegas al final del camino con un hombre que es poco más que un hermano y poco menos que una esposa, agarrarse una buena borrachera es la única solución"
Brad Pitt no es Milla Jovovich ni Manuela Velasco, y eso queda evidente cuando una secundaria (Daniella Kertesz) le consigue robar todo el protagonismo.
Inesperadamente Tarantino presenta una película que, ¡sorprersa!, no
aburre y mantiene el interés desde el principio hasta el final (y eso
que dura 146 minutos). ¿Su mayor problema? el proporcionarle a un
vergonzoso Brad Pitt uno de los papeles protagonistas, pero no tenemos
de qué preocuparnos porque ahí está la maravillosa risa pelirroja de
Michael Fassbender para salvar a todo lo demás.