4 de 10
"Un arlequín no es nada sin su amo"
La delicadeza de Irène Némirovsky impregna esta elegante adaptación que huye de lo cursi y lo melodramático en su historia de amor -tratamiento tan trillado en este tipo de películas, en cambio-, regalándonos unas excelentes interpretaciones.
Lo que comienza siendo una vuelta de tuerca al cine de chico conoce a chica -gracias al componente de la ciencia ficción (viajes en el tiempo)-, termina como otra película de historia familiar anodina, sin la chispa ni los momentos emotivos necesarios como para no sentirnos estafados.