Si hubiese dejado a un lado el pasado de los personajes, decantándose por incluir más músculos, escotes y cuero, este despliegue de tiros, explosiones y persecuciones se habría convertido en uno de los 'guilty pleasure' de los últimos años.
Muy desaprovechada comedia familiar, con un guión tan mal elaborado que las supuestas escenas de humor y diversión en las que se apoya, sólo consiguen copiar situaciones vistas anteriormente mil y una veces acercándose al ridículo.