Como utensilio para liberar a Tatum de la etiqueta de chico mono con buen cuerpo, es perfecta; como película para abordar el patriotismo y el éxito, no tanto.
Si hubiese dejado a un lado el pasado de los personajes, decantándose por incluir más músculos, escotes y cuero, este despliegue de tiros, explosiones y persecuciones se habría convertido en uno de los 'guilty pleasure' de los últimos años.